La misión de los Franciscanos de María es vivir y difundir la espiritualidad del agradecimiento, ayudando a todos a comprender que ése es el corazón del Evangelio, aquello que Dios espera y tiene derecho a encontrar en el corazón del cristiano.
Queridos franciscanos de María, esta semana la palabra de vida nos invita a intensificar la humildad. Es una de las principales virtudes de María y forma parte de manera destacada de aquellas que nosotros debemos practicar. Ya sabéis que hay muchos grados de humildad, pero que hay una forma de vivir esta virtud que es particularmente difícil: cuando no la buscas, sino que te llega. Aceptar las humillaciones, con alegría incluso, forma parte de nuestro camino espiritual. De ahí vendrán muchos frutos. Porque “el que se humilla –es decir, el que acepta ser humillado- será ensalzado”.
Estamos ya en plena vorágine de la JMJ, con gente llegando de muchos sitios. Hay 63 grupos diferentes asociados con nosotros y es un reto la logística, Os pido oraciones para que vaya todo bien y de manera especial os pido oraciones por Benjamín, que será ordenado sacerdote el lunes, y por Felipe, William y Eder que recibirán el acolitado, en lo que es su primer paso hacia las órdenes. También os pido para que estos días de convivencia sirvan para suscitar nuevas vocaciones.
Que Dios os bendiga.
P.Santiago