Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

La misión de los Franciscanos de María es vivir y difundir la espiritualidad del agradecimiento, ayudando a todos a comprender que ése es el corazón del Evangelio, aquello que Dios espera y tiene derecho a encontrar en el corazón del cristiano.

Publicidad

El vacío y la nada

El vacío y la nada

Como cristianos, nos cuesta entender qué es la nada. La nada no es el vacío, la nada equivaldría al estado previo a la primera palabra del Génesis. El vacío es lo que queda cuando la materia abandona un espacio.

 

Mi madre acaba de morir y vivo en primera persona lo que es el vacío, no la nada. Siento el vacío porque donde antes había amor, miradas que entienden, pequeños golpes para colocarte en tu sitio, recuerdos compartidos, hábitos adquiridos, oraciones infantiles a mi transmitidas y por mi transmitidas a mis hijos, hoy hay un vacío. Pero si hay algo, todo eso que os he descrito y muchas más cosas que me guardo, no es nada, es mucho

No la veré cuando entre en su casa, ni la oiré cuando mis hijos la llamen pero estará allí, en ese espacio pero en otro tiempo que guardaré en mi corazón. Como guardaré con dolor todo lo que dejé de hacer o decirle, o como penaré por no poder compartir cara a cara con ella todo lo que está por venir.

Pero como cristiano tengo que sacar un par de cucharadas de fe para recordar que ella sabía que iría camino de la paz de Dios, añorando a su madre y a su marido y que desde allí, me escuchará si hablo con ella, como cuando hablo con mi padre que ya está allí.

Como cristiano lucharé contra el egoísmo de querer retenerla aquí cuando su vida mortal ya era un infierno de dolores, pero claro, mis hijos tenían todavía tantas cosas que aprender de ella, sobre todo el pequeño….

Antes de una de sus bajadas a quirófano, asustada ella y nosotros, le fui a dar un beso, me cogió la medalla de la Virgen de Loreto que mi padre me regaló y rezamos juntos. Al acabar me hizo un encargo: haz que mis nietos sean buenos cristianos y se fue tranquila.

El vacío, eso me queda en el corazón y tendré que rellenarlo con oración, confianza en Él y charlas con los que ya se fueron para que me vayan preparando el hueco que tengo allí. Pero sobre todo, tendré que seguir adelante con la misión que me encomendó: que sus nietos sean buenos cristianos

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post